30 ago. 2011

"El Síndrome de los Párpados Pegados"




Ahora que has sido cegado por el pasado vagas por los rincones del bosque en busca de consuelo, o de un utensilio que te libere de la oscuridad en la que has caído: una piedra, un hueso, una rama. Ojos esclavos de la piel que se secan en su afán necio de mirarse en el reflejo del lago.

Ciego de ti mismo como quien niega la semilla que le dio vida o como quien duerme sin soñar por miedo a la realidad. Quizás no recuerdas cómo sucedió:

Estaba anocheciendo, los árboles danzaban a la emergente Luna en un acto desesperado de ser iluminados. Tú corrías entre ellos y te creyeron un animal salvaje huyendo de su depredador, no estaban lejos de la verdad.

Los chillidos aumentaban, la fricción de su piel con el viento te lo advertía. Seguían detrás de ti, volando rápidamente después de tanto tiempo. Era imposible perderte de vista.

Criaturas repulsivas, quimeras oscuras, abortos de las cavernas. Detrás de ti.

Caíste a causa del cansancio, te alcanzaron y rodearon, cerraste los ojos. Uno de ellos, el sacrificado, se acercó a tu rostro.

-Mírame, tú me llamaste.

-Yo no llamé a nada ni a nadie ¡Vete! ¡Váyanse!

-Te advirtieron que no entraras a la Cueva del Ayer, y no sólo lo hiciste sino que también me llamaste y ahora estoy aquí para ayudarte, para darte lo que siempre has querido y aniquilar las penas que te hacen infeliz.

-Pero yo no pedí nada de eso ¡No necesito ayuda! Solamente quería recordar...

-Recordarás, a partir de ahora será todo lo que harás.

La criatura cubrió tu rostro con sus alas, tus gritos despejaron el nublado cielo y la Luna fue testigo del ritual. El asqueroso ser comenzó a emitir luz comenzando por sus patas, pasando por sus entrañas hasta su cabeza. De sus ojos rayos, de tus ojos vacío. Y sus alas se fundieron con tus párpados y sus ojos se cambiaron por los tuyos.

Te dijeron que existía una cueva donde podías revivir el pasado. Tan real que se creía que podría tratarse de un portal tiempo-espacio. Fuiste sin dudarlo y recordaste viejos momentos, la melancolía te abrazó y no te dejó salir de ahí. Volviste en ti creyendo que habías estado adentro sólo por unas horas pero fueron días. Por un segundo pensaste "Quiero vivir esto por siempre". De repente escuchaste ruidos espantoso que provenían de todas y de ninguna parte. Tu instinto de supervivencia te hizo correr, huiste deprisa con el miedo desconocido por detrás.

Ahora no sabes si estás despierto o dormido pero debes ser feliz pues estás viviendo en el pasado, no existe presente ni futuro para ti porque de cualquier forma no encontrabas satisfacción en tales dimensiones ficticias del tiempo. Y todo gracias a un pensamiento, y a una criatura que ahora puede ver todo lo que tú no ves y que vive feliz conociendo un mundo que jamás imaginó.




29 ago. 2011

Flama




No puedes quemar las cenizas pero sí hacerlas volar.

Ya no eres el incienso que, sin ser encendido, aromatizaba la alcoba. De canela y rosas era tu aroma.

Te consumiste arrojándote a las manos de enfermos piromaníacos que más allá de complacer a su olfato buscaban prenderte fuego y verte caer, gris, frágil, volátil al tacto.

Tú y yo sabemos que el olor a quemado despertaba a esa musa vagabunda que dormía bajo tus labios. Trataste con todo lo que estaba a tu alcance pero sólo con el perfume de tu cuerpo incendiado podías tenerle de frente y así ella te contaba historias de amor y muerte que tú transcribías con tu pluma fuente.

"Quémame, para verle". Les repetías a los fanáticos idólatras de la Flama.

"Que el calor materializado se apodere de mí, pues mi sangre ya no hierve como antes y la carne cruda dejó de considerarse platillo para un festín". Les repetías a las bailarinas en su danza de las velas perpetuas.

"Soy combustible, comburente y combustión. Miren estas pestañas, serán las que abaniquen los tornados de purificación que arrasarán conmigo. Trayendo brisa de inspiración para las pieles que se secan al Sol". Les repetías a quienes te observaban con lujuria, morbo y compasión, momentos antes de encenderte.

¿Recuerdas cuando fuiste en busca de Vulcano? Quién si no Dios mismo para poseerte. Atravesaste campos sin vida y sin aire, materia oscura pariendo estrellas distantes, arcos de luz que como faros mostraban caminos engañosos a los caminantes. Todo para nada. Hasta que un día un hombre con cigarrillo en mano te tocó el hombro y con sus ojos dijo "soy Vulcano, me estabas esperando". Te entregaste sin dudarlo pero era simplemente un fanático de la Flama.

Regenera tu cuerpo. Abre tu boca, que entre tu aroma. No lo dejes ir.

Cuando la Flama se apague sus fanáticos arderán, es una ley de vida.

17 ago. 2011

Microcosmogénesis



En tus pupilas noto luz y polvo: galaxias danzando en el oscuro Universo que son tus ojos. He encontrado misteriosos círculos en los campos del Iris que viste el otoño; con esas plantas que habrán de alimentarnos, enterradas en el alma.

Anuncian la llegada de las Espirales que alguna vez se perdieron en nuestras miradas. Vienen a llevarse nuestras pestañas y crear con ellas las alas de sus pequeños hijos: fractales recién nacidos que se retuercen en cunas de algoritmos, que juegan con lo que llamamos Destino.

Espiral Madre y Espiral Padre, se les ve a lo lejos siendo Uno, mientras giran en su eterno apareamiento. Entonces Espiral Padre se viene, una vez cada mil años, y su ADN en forma de polvo nos cae en los ojos; volteamos al cielo para limpiarnos con luz y ser cegados por el Sol, qué atrevidos.

Así es como se crean galaxias y se pierden Espirales en nuestras miradas. Así es como el Destino es el juguete de los niños y el arma que hiere a los adultos. Así es como quedamos ciegos cada cierto tiempo: para no ver el caos en ojos ajenos sino en los nuestros y, cuando sanemos, poder mirar al Sol sin miedos.

25 may. 2011

Desarboledo




Quieres arrancar el árbol con todo y sus raíces pero las ramas te lo impiden, son tantas y tan fuertes. Las hojas caen sin ser acariciadas por el viento, violadas por la gravedad.

Debes recordar que la gravedad no es sutil ni es tu amiga. Te mantiene pisando una sucia superficie, repleta de inmundicia y desolación. Así como tu densidad mantiene a tu espíritu atado a una serie de circunstancias sensoriales incapaces de brindarte la plenitud que estás dispuesto a vivir.

Ese árbol que no se deja y tú tan desesperado por querer plantar uno nuevo en su lugar. No es que estés en contra de lo viejo, pero tampoco estás a su favor. Lo ves como algo que ya fue, parte de un pasado que no quieres seguir viendo de pie, aunque sabes que, si cae o se mantiene firme, siempre será parte de ti.

Tú también tienes raíces que defiendes con tus propias ramas. Gritas y pides auxilio cuando intentan arrebatarte el espacio que te otorgaron por derecho divino.

¿Por qué no comprendes la misión de los espejos? Cuando lo hagas podrás plantarlos debajo de tu cama. Sueños y más sueños verdaderos rondarán tu habitación así a la luz del atardecer como a la luz de la luna. Y tú los guiarás a través de tu boca, tus ojos y tus oídos hasta tu núcleo para que allí copulen y así sucesivamente hasta tener dentro de ti un sólo sueño verdadero, creador de todo lo visible e invisible.

Menciono a los espejos porque tienen mucha similitud con las hojas de los árboles en otoño, y la gravedad no respeta ni a las hojas ni a los espejos ni a ti.

Puedes continuar en tu hazaña si así lo deseas, no es algo que personalmente te recomiende puesto que ambos sabemos que no vale la pena. Deja a ese pobre árbol vivir el resto de sus días en paz y dedícate a darle vida a otros que habrán de suplir la sombra que el anciano te ofrecía incondicionalmente con todo su cansado ser.

Mira que detenerte por uno, cuando puedes continuar por muchos, por todo.




Paranoia




Estás rodeado de edificios hechos con cristales que el viento opaca con el polvo que levanta, pero el hombre los limpia para poder ver a través de su -cada vez más- oscura alma; una circunstancia que se ha convertido en el tumor maligno que cuelga de sus ojos, como lágrimas que ensucian.

Edificios cubiertos de un ectoplasma invisible, aunque no para todos. Puedes percatarte de que son ataúdes de pie reflejando el paso del Sol, lo hacen para ser luminosos en apariencia y que los insectos se acerquen a ellos en busca del éxtasis prometido. Trampas para insectos, muy bien decoradas.

Parado en medio de la avenida observas que los autos no se detienen, ni lo harán; aunque tú portes el espíritu que habrá de salvar a sus pasajeros. Las máquinas no fueron hechas para tomar decisiones, pero si quien las toma se vuelve parte de la máquina, aquél escenario se convierte en una masacre desvirtuada.

Camina sobre la acera en sentido contrario al flujo de las vértebras, da tres pasos por cada grito mecánico que escuches para que la bestia no te alcance; ella no sabe construir caminos sólo destruirlos, tú en cambio eres creador y destructor.

No intentes regresar al punto de donde partiste, no lo encontrarás pues no será el mismo. Cada paso es un nuevo punto.


29 abr. 2011

Regresar no es permanecer.



Vivimos debajo de una enorme roca. La más bella posiblemente pero no deja de ser un trozo de materia, que al final no es más que energía condensada, vibraciones al ritmo de la más lenta de las tortugas.

¿Como puede algo tan denso albergar algo tan sublime? Es en el equilibrio de la diversidad de cuerpos donde encontramos respuesta a esto. El peso de lo sublime debe ser por lo menos tres veces el peso de lo denso para mantener la igualdad en la balanza. ¿Qué pasa cuando esta condición no se cumple? Sencillo, se cae en los estratos más bajos y resulta casi imposible escalar y alcanzar el nivel del suelo o de la dimensión en la que se encontraba, ni se hable entonces de volar hacia allí.

Podríamos decir que no vivimos debajo de la roca sino que ella vive arriba de nosotros. Aunque la verdad -si es que se me permite usar tal término- es que vivimos a la par, simplemente a veces queremos verla desde abajo o desde arriba, dependiendo de la cantidad de luz u oscuridad que estemos percibiendo en determinado momento. Es cuando percibimos luz y oscuridad por igual y con la misma intensidad que comprendemos esta verdad.




18 mar. 2011

EROSIÓN




Soy el Profeta Erótico, parido por Gea y amamantado por Eros, quien me enseñó a rozar los labios más ásperos y a suavizar las pieles de las rocas, así que pueden culparme por las rocas de río.

Llámenme EROSIÓN.

Vengo de todas partes, por supuesto también las genitales. Cuando vean una flor coqueteando con la abeja, sepan que yo intervine para que el insecto llegara a la planta. Cuando escuchen el eco de dos delfines excitados, sepan que yo intervine para que los mamíferos se conocieran. Cuando sientan un escalofrío invadiendo su carne, sepan que yo intervine para que su cuerpo clamara por calor.

Eso soy yo.

Soy Erosión, la encarnación de las deidades desconocidas y el espíritu de los corazones eclipsados. La Unidad reflejada en las gotas de sudor que brotan del oasis amoroso. En la saliva encuentran mis pasos; como serpiente en arena búsquenme entre los labios, allí están mis huellas.

El reloj no me detiene, soy él. Estoy sentado en la manecilla de las horas, marcando las 8. Pero siempre por debajo del 12 a la derecha del 3; no pretendo alcanzarlo, soy él y soy todos esos números que cada noche me amenazan con volverse polvo. Qué me dicen a mí de polvo, cuando ellos van yo ya me vine.

No me enciendan veladoras, no tengo imagen que puedan adorar. Adoren al báculo, la concha, a la nariz, los ojos y a la boca. No repitan mis palabras en vano ni escupan mentiras disfrazadas como verdades absolutas pues lo absoluto soy yo. No pidan milagros, yo no sé qué es eso; pidan lo que merecen y les será otorgado.

Si me lo pides, te lo daré. Si te lo doy, ten por seguro que te lo quitaré pues qué desconsiderado de mi parte desacostumbrarte a perder.

Soy el profeta del Adiós, del Te Amo y del Te Extraño. Vaticino su destino con mis métodos nada empíricos que se construyen a partir de colmillos, vino, caparazones de armadillos y plumajes amarillos.

Cada vez que ustedes materializan sus sentimientos me crece un brazo. Cada vez que los callan, pierdo un ojo. Mi vista empeora; qué tiempos cuando era la araña más bella y encantaba con mi visión mortal a los rastreros.

Pueden consultarme, dentro de ustedes.

...


7 mar. 2011

Temblor


Es inútil por ahora intentar generar un movimiento telúrico con la mente. Es mejor partir de lo particular generando temblores con la mirada, generando movimientos eróticos en un cuerpo que también es parte de la Tierra.



26 feb. 2011

Cómo instalar ojos en espaldas ajenas y no quedar ciego en el intento.




Instalé un ojo en tu espalda, lo conecté mediante una simple red de diminutas venas que encontré tiradas en las afueras de una cantina y que por fortuna aún servían; la roja con la azul y la azul con la roja, no requiere lógica sino de intuición.

Toda imagen es visualizada en el plasma de mi mano; la resolución es básica: rojo para lo que desprende calor, blanco para lo que muestra ausencia de calor (que también puede interpretarse como presencia o ausencia de amor, pero eso requiere un curso intensivo que no se imparte en cualquier lugar).

Píxeles dactilares que hasta hace no mucho sólo podían interpretar las gitanas. No fue difícil conseguir un mecanismo de visión a distancia pues todos tenemos uno integrado, basta con encontrarlo y reprogramarlo; eso fue lo que hice y ahora puedo observar desde la comodidad de mi cuerpo. Cuando hay interferencia en la señal y el ruido se apodera de la imagen solamente cierro los ojos y enfoco hacia adentro, cuando no percibo movimiento sé que se ha restablecido la recepción óptica y continúo disfrutando del mundo a tus espaldas.

Veo tu pasado, veo todo lo que tú ya no ves, todo aquello que te dice adiós cuando pasas. ¿A quién le importan mis motivos? ¡He instalado un ojo en tu espalda sin que te percates de ello! Y si ahora te lo estoy diciendo es porque de cualquier forma nunca te enterarás de que lo portas. Tengo todas las grabaciones y las he clasificado en orden alfaberótico, así puedo saber cuánto amor has dejado atrás y realizar las estadísticas correspondientes con gráficas circulares y de barras. Piensa que esto es más un estudio que una acción de espionaje porque de verdad estoy preparando hasta el mínimo dato para, en un lapso no mayor de un año, dar a conocer mi hipótesis sobre el "Retraso Sentimental", que ya he mencionado en textos anteriores.

Ahora que recuerdo, dejé un par de ojos más en otros como tú; otras espaldas que, cuando las tocaba, clamaban por ser mi conejillo de indias, o sólo ratas, para que me entiendas. Sólo que de esos especímenes no continúo grabando las imágenes, ya tuve suficiente; tan predecible me resultó su pasado que pude predecir su futuro.

¿No es maravilloso cómo hasta la pestaña que cae y se pierde en la alfombra puede dar vida a un ojo?

Dicen que recurres al instructivo hasta que has arruinado el objeto. Pero si a mí no me dieron uno para instalar dichos ojos (y dudo que exista) ¿puedo decir que he arruinado nada y que todo he generado?

Hace días (o semanas, si cuento como se debe) que no recibo imagen desde tu espalda, apuesto a que estás vistiendo de negro últimamente, y con esto me refiero a que llevas el luto de no verme hasta en tu ropa; no me preocupa pues ya estoy desarrollando la biotecnología necesaria para que nada me impida ver a-trá(s)-vés de ti.

Por ahora es todo, esto tiene tintes introductorios así que lo tomaré de esa manera. Como nota para mí, debo dejar de redactar en segunda persona. Esto sin duda no va dirigido a ti, a todos menos a ti...





25 feb. 2011

Desde las alturas II




Mejor un sueño efímero que una pesadilla eterna.

Anoche la Luna paría lunáticos. Los recién nacidos son más lindos que los adultos, que se vuelven histéricos y necios. ¿Recuerdas cuándo éramos dos infantes lunáticos? Yo casi no.

Un grupo de seres extranjeros comenzaron a tocar sus raros instrumentos alrededor del fuego verde que encendí. Tuve que quemar los libros que me regalaste y que accidentalmente manché con Absinthe; de ahí el color de la flama, como la dubitativa esmeralda.

Todos nos reunimos para contar historias del Viejo Mundo y sobre las entidades que se quedaron en el camino, como tú. Cuando comencé a hablar de ti todos me veían extrañados; no habían visto a alguien llorar desde El Renacer, aunque mi llanto se asemejaba más al rocío matutino que al diluvio intempestivo. Unos ni siquiera sabían por qué brotaba agua de mis ojos pues el único antecedente que tenían de algo así eran las principales fuentes decorativas de las ciudades terrestres, que alguna vez vieron en fotografías. Desde ese momento comenzaron a llamarme "Fuente".

Al final coincidimos en que esas historias parecían sueños mal contados porque sinceramente no las recordamos con exactitud; porque aquí el ayer no es un ente a la ofensiva sino un ser pacifista.

Fue una buena noche, esos sonidos extraños se introdujeron en mis canales auditivos y viajaron a su velocidad máxima por todo mi cuerpo. Cuando menos lo pensé las venas saltadas de mis manos estaban danzando; mis pestañas no eran seducidas por el viento sino por la música; mis ojos no se cerraron por sueño, era el reflejo ante la explosión sónica que amenazaba con coronar mi sentido del oído por encima de los otros cinco.

No te he contado mucho sobre este lugar, no te daré detalles porque aún tengo la esperanza de que vengas. Me dijeron que existe un pavo real enorme, del tamaño de un elefante, y que no solamente puede volar y volverse invisible sino que también transporta seres a otros planos, a otras conciencias, a otras alturas; claro, de manera ilegal (aunque eso sólo allí abajo, aquí no existen leyes). Si existe esa ave criminal y logro dar con ella, le pediré que te cubra con sus plumas y te traiga conmigo... Aunque toda idea mía que te involucra parece la más simple y resulta la más compleja.



22 feb. 2011

Perlas del Sueño


En la cama de rubíes construida en una dimensión paralela a esta, estoy acostado. Allí sí duermo porque me arrulla el canto de las perlas, hermosas cuando se les encuentra en sus hogares cubiertas de moho y acechadas por depredadores. Te agradecen por descubrir su belleza.

Con ellas me hice un par de aretes, les incrusté detalles de coral negro, ese que brilla por las noches y convierte los mares en cielos estrellados. Quise darles un toque más masculino por lo que agregué unas cruces de espinas diminutas que encontré en el jardín de un convento, y aquí de mis lóbulos rebosantes cuelgan las cruces.

Estos aretes de perlas son para que me canten cada vez que desee dormir y soñar con los tiempos en los que me escondía en cenotes mayas, me escondía de todo amor que intentara volver, obligando a mi memoria a reencarnar en una mente aparte, ajena a mí, a través de un ritual prehispánico que involucraba un sacrificio carnal. En esos cenotes donde encontré aquellas perlas.

Para soñar con los tiempos en que era rey de una tierra maravillosa, repleta de campos verdes y días soleados, aguas cristalinas y personas encantadoras que nacían de árboles de médula ósea. Para soñar con los tiempos en que no sufría de decepciones amorosas porque no tenía corazón, nadie tenía, éramos autómatas y nos alimentábamos de tecnología, sin embargo continuaban las decepciones espirituales porque aún teníamos alma.

Para soñar con los tiempos en los que fui todo lo que es y nada era desconocido para mí porque yo era todo lo que había por conocer. Sólo yo.

Todos me preguntan por los aretes de "perlas metanimus" como les llamé. Que dónde los conseguí, que son muy lindos, que me lucen bien y también comentarios negativos sobre su apariencia femenina principalmente. Sólo agradezco y sonrío. Temo que puedan volverse una adicción, es decir, aquí no puedo dormir y sin los sueños todo indicio de esperanza por más mínimo se ve perdido y así se desataría una ola de suicidios (en el más trágico de los panoramas), en cambio en esa dimensión de la cual desconozco nombre o alguna manera de identificarla, ahí sí puedo dormir plácidamente como solía hacer pero lo más importante: ahí sí puedo soñar escenas como esta en la que me encuentro escribiendo un sueño, uno de esos que se tienen despierto por temor a que se esfumen cuando se despierta en la realidad, la inminente realidad.

Entra un dilema a una mente y ahí se divide cual célula... dos, cuatro, ocho, dieciséis, etc. Y ya no es un dilema, se vuelve un unilema en donde cabe toda posibilidad y se traza todo camino. Así ahora, la pesadez de los cuerpos contaminados obliga a liberar cargas a través de los sueños, sin ellos los espejos comienzan a tener mucho sentido pues nos convertimos en reflejos, hologramas, o en el peor de los casos en máquinas de sexo vacías. Al no poder descargarnos, explotaríamos en millones y millones de partículas binarias las cuales quedarían flotando como la chatarra de satélites, y jamás encontrarían su partícula gemela.

Por eso es que hice los aretes, además las perlas me lo pidieron: "queremos cantarte al oído cuando nos lo pidas, seducirte con el silbido de nuestras voces intrasensoriales y elevar uno a uno cada vello de tu cuerpo. Erizar los pequeños pelos de tu nuca y escuchar tu ritmo cardiaco in crescendo. Todo eso queremos hacerte cada que vez que lo quieras, llévanos contigo hasta el fin, si logras encontrarlo. Mientras tanto en el camino queremos acompañarte y siempre estar contigo". Así que lo hice, las usé como ellas me pidieron y desde entonces cargo sus cuerpos como Cristos en ataúdes tapizados de terciopelo. Y hasta ahora han cumplido lo dicho.

Ha sido un cambio radical, de repente tener la oportunidad de volver a ser tú, de recordar la música que te hacía sentir, de ver las películas que te recordaban viejos amores, de presenciar el vuelo del ave y querer volar con ella. Por eso es que acepté traerlas conmigo, no quería dejar todo eso olvidado, no quería abandonar todo lo que me construyó y me ayudó a su vez a construir por mi cuenta. Te constituyes del otro hasta que descubres las minas del Yo Original en tu interior, luego dejas que el otro las explote y haga enormes orificios en tu cuerpo para después dejarte vacío y solo.

No tenía intención de caer en ese espacio sin vida. Creo que las perlas me encontraron a mí, me llamaron a través de una cadena de sueños y cuando al fin logré llegar e hilar cada uno allí estaban reposando sobre una roca, rodeadas de pequeños peces-dragón; éstos las protegían, en cuanto me vieron lanzaron pequeñas llamaradas de sus branquias y de sus bocas salía un gas violeta que nunca supe qué efecto tenía porque resulté ser inmune a el. Entonces las perlas emitieron un zumbido casi imperceptible para mí y los peces-dragón salieron volando para refugiarse en un nido de cuarzos construido naturalmente en la caverna. Ellas les pidieron que se fueran, según me dijeron después.

--Bienvenido seas, como debes saber estás en un sueño. Has llegado hasta aquí por tu cuenta sin embargo nosotras nos hemos encargado de que tomes los elementos reales adecuados para crear estas realidades alternas y así llegaras hasta nosotras, es algo complicado de explicar pero lo entenderás. En fin, ¿sabes para qué estás aquí?

--No lo sé, creí que era un sueño más donde nadaba, jamás imaginé algo como esto. Pero, ¿cómo es que ustedes tienen el poder de hacer todo eso que dicen? ¿Acaso son una especie de ente mitológico maldito? ¿O un Semi-Dios andrógino cuyos sexos están atrapados en cuerpos esféricos, como castigo de su Padre? ¿O qué es lo que son?

--Sólo somos un par de perlas, gemelas por cierto, que estaban esperándote. Gracias por haber venido, ahora te diremos lo que viniste a hacer ya que pareces no tener idea de ello. Tienes que llevarnos contigo, de la forma que sea pero en todo momento debemos estar cerca. Piensa en esto como una simbiosis.

--¿Qué están ofreciendo?

--Te ofrecemos sueños, fantasías, todo lo que no encuentras en tu mundo gris, todo a lo que perteneces. Te ofrecemos un hogar donde los muebles son nubes contenidas en estructuras de caoba, donde en cada pared, suelo y techo hay una ventana y dos puertas. Te ofrecemos una playa donde la arena no es arena sino azúcar, y el Sol no quema porque es sólo un botón dorado. Te ofrecemos todo lo que deseas.

--¿Pero qué obtendrían a cambio? Vamos, algo deben estar ocultando.

--No ocultamos. No es bueno cubrirse todo pero tampoco hay que mostrarse desnudo, porque se pierde el interés. Claro que pensamos en un beneficio, cualquiera que te de diciendo que no busca algo a cambio, está mintiendo, si no lo dice, quizás puedas creerle. Lo que nosotras tendremos a cambio es el sencillo pero enorme placer de salir de estas aguas. Amamos nuestra casa de roca y silencio pero queremos sentir el aire, queremos rozar nuestros cuerpos con el viento y saber qué se siente ver por encima de la superficie. Eso es todo.

Lo pensé como por un minuto, y acepté. No tenía mucho qué perder, además eran unas perlas bastante lindas. Las cogí cuidadosamente y las metí al bolsillo de la camisa para seguir nadando, estaba cerca de la superficie donde me esperaba el tecolote que me había traído hasta aquí. Así fue como encontré a las perlas, o como atinadamente dije, como ellas me encontraron.

Estoy a punto de dormir en esa dimensión, lo sé porque me entró algo en los ojos que me obligó a cerrarlos y en la ceguera autoprovocada vi mi rostro bostezando, compuesto por microscópicas manchas de pintura plateada, como los pixeles de una pantalla. De esa forma es como puedo saber qué está ocurriendo conmigo en esa dimensión, desearía que fuese a consciencia pero no lo es, son destellos de proyecciones interdimensionales que aparecen por "casualidad" (como me gustaría decir, en cambio sé de su oportuna y causal intromisión). A veces cierro los ojos y me veo de pie a la orilla de un mirador, contemplando los anillos de Saturno. A veces me veo jugando con el amor de mi vida en un laberinto de tulipanes gigantes. A veces me veo alimentando a los colibríes salvajes, esos que no han sido domesticados ni serán montados por las hadas criminales: las que fueron despojadas de sus alas por atentar contra sus hermanas. A veces cuando cierro los ojos no me importa ver nada o verlo todo, saber que puedo seguir viendo es lo que me brinda satisfacción.

La siguiente vez que los cerré y pude vislumbrar mi Yo Hiperreal ya estaba navegando en un biosubmarino y tomando nota de cada especie que se cruzaba en el camino. Así que, ahora que las perlas están cantando y yo me encuentro dormido, puedo seguir pensando lo que me ha mantenido intrigado todo este tiempo, ¿buscan algo más las perlas o realmente su única intención era salir del agua? Tengo un presentimiento sobre lo primero, una corazonada de que hay algo más allá de lo que se dijo, como siempre lo hay. Creo saber de qué se trata pero prefiero estar completamente seguro y para eso debo seguir soñando y debo seguir siendo arrullado por las perlas. Cuando llegue a ese punto de convergencia, te lo diré.

Ahora tengo dos planos: paralelos, uno sobre otro. Unidos por un globo ocular, gira el ojo sobre su eje y se mueven los planos que están encarnados en los párpados. La pupila de este microcosmos como el faro, el iris como los cielos, los campos y los mares; y todo lo demás es el barco. Este es mi sistema solar, ubicado en la galaxia que he llamado "Vía Lacrimógena" donde no hay valles de lágrimas sino agua dulce que cae, que flota y se eleva sobre otras galaxias, cascadas de ideas encapsuladas en gotas de lluvia que se transforman en líquidas para fluir como es debido.

Estoy soñando allá y aquí solo sé que estoy vivo. Ahora prosigo a dormir aquí para saber que allá estoy vivo.

18 feb. 2011

Desde las alturas




Mejor caer desde las alturas que caer al tropezar con una roca diminuta. Recordaré eso por siempre.

Desde la cima se ve el césped de los Cielos, blanco y hermoso como sólo la fusión de los sentidos puede ser. Veo los jardines del Edén que se perfuman de celos y es así como las flores levantan y agitan sus pétalos gritando ¡Amor y libertad! Delicadas hadas enraizadas, quién las viera tan revolucionarias.

Todo por lo que estás a punto de preguntar puede ser visto desde aquí. Los únicos seres que vuelan son las serpientes, es justo que sus escamas se hayan vuelto alas y que su veneno se haya transformado en el elixir de la consciencia eterna. Ahora todos quieren ser mordidos por ellas pero nadie puede alcanzarlas, ¿te parece haberlo escuchado antes?

Yo tenía razón, los volcanes no son más que dragones fosilizados viviendo en los estratos oníricos más profundos, hasta el día en que el núcleo les despierte con su cálido rugido. Y lo digo porque uno ya comienza a echar humo, ya está calentando sus calderas pulmonares.

Sólo no me preguntes por qué no estás aquí conmigo. No sabía que eras lo que debía sacrificar para seguir ascendiendo. Y ni siquiera yo te sacrifiqué, tú solo te quedaste en el camino por no querer coger mi mano.

Yo sé que prometí que estaríamos juntos para ver el nacimiento del Nuevo Mundo pero te aprendí el realismo crudo y sinsentido, con el que ahora puedo decir "así tenía que ser". Tú te soltaste y yo no te ofrecí mi mano de nuevo porque estaba herida. Ahora está sanando, me he estado untando una sustancia viscosa que resbala de los árboles enanos antropomorfos. "Segrego mi brea para que sanes tu cuerpo y alimentes mi alma", eso exhalan los árboles cada vez que me les acerco.

Percibo tanto desde aquí que no puedo expresarlo. Como cuando en tu mente hay nada, todo es claro u oscuro y sin embargo sabes que ves algo pero no sabes qué. Así desde aquí. Continuaré enviándote lo que pueda expresar mediante palabras, lo que no sólo te lo haré llegar mediante sueños, ellos no tienen límites.

Lo de la caída; bueno, digamos que acá en la cima una de las reglas es dejarse caer para continuar subiendo...


17 feb. 2011

No era, no eran...




Escuchaste el estruendo cardíaco a lo lejos y te asustaste como niño temeroso de la tormenta. No era para menos, vivías tu propia tempestad en tus adentros y no veías más oscuridad que la que veías cada noche, entre sábanas envuelto.

No era ruido, era la melodía altisonante del corazón puro. No eran truenos, eran los tambores vibrantes de los aldeanos rojos. No eran gritos, eran los cánticos sagrados de una civilización seducida por la extinción.

No era, no eran...

Vuelve al hechizo de donde saliste, porque así como te invoqué te puedo expulsar. Vuelve a ser el niño ahogado en el pozo de los miedos, porque así como te di la mano te puedo soltar. Vuelve a ser tú antes de mí, aunque así como llegué no me podrás olvidar.

16 feb. 2011

Reptisensorial


*

Si eres una cobra, baila para mí,
al compás de mis gemidos
mece tus colmillos,
dirígelos hacia mí.

Respira el humo de mis pestañas encendidas
que son más tuyas que mías,
porque del fuego se alimenta el arrepentido
y de las sobras llamadas cenizas se gesta el castigo.

Escamas en tu cuello, escamas en tus manos.
Él es camastro para mi cuerpo
donde no sueño, donde no duermo.
Es camastro para el eterno cansancio.

Arrastra tus pezones en el asfalto
para poder con mi lengua calcular su radio.
Si cada hembra hace lo mismo con sus ovarios,
¿Por qué no has de poder tú arrastras también tu falo?

Si eres una cobra, hipnotízame.
Con la mirada envenenada, poséeme.
En la penumbra de la madrugada, asfíxiame;
que entre tu recuerdo y mis sueños, no hay almohadas.

Si eres una cobra, baila para mí,
al compás de mis gemidos
mece tus colmillos,
dirígelos hacia mí.

*




14 feb. 2011

Quémame, brujo.




La prueba de fuego, la verdadera, no era esa premonición piromaníaca tuya de un mundo en llamas. Todo se resume a esto. Ni fue un sueño lúcido ni un déjà vu (que a todo esto el único déjà vu que existió fue la percepción de ti mismo vista desde mi perspectiva).

La prueba de fuego se alzó entre los mares y evaporó toda lágrima que pretendía seguir el cauce natural de mis mejillas. Es cierto que la sequía es un mal necesario en estos días. Así como en su tiempo lo fue el diluvio.

Recuerdo que el soplido no es el viento, y que el viento jamás apoyaría la rebeldía del soplido que intenta extinguir la flama. Te recuerdo que tu boca no es el ventilador de los dioses y que tus palabras no son la llama eterna del paraíso, aunque quizás la manzana.

Esto es una prueba de fuego, que quema paladares y satisface cuerpos. Esto es a lo que yo llamo un reto y no un juego.

Entre líneas


Me detuve frente a esa línea que parecía dividir todo a un grado alarmante. La vi hacia arriba, hacia abajo; detenidamente observé su aparente centro, centímetro por centímetro traté de encontrar su cuerpo pero era más fino que un cabello. Imperceptible a mi vista pero no a mi tacto; toqué un lado, toqué el otro, creyendo que de esa manera podría palpar su unidimensionalidad, todo el mundo sabe eso "para conseguir la Unidad es necesario percibir la Dualidad"; sin embargo no lo conseguí.

Comencé a cansarme de observar la limitación del espacio, la absurda intención lineal, maligna y benévola como sólo ella. Pero no podía alejarme de allí porque tenía que cruzar esa pared y los ladrillos no cedían ante el viento que mis pestañas producían, nada los haría caer, esa línea les mantenía unidos, firmes, fríos, inmutables.

Entonces me vino al corazón una idea, que como centella cayó del cielo. Se integró rápidamente con mi tejido espiritual y comenzó a recorrer cada conducto plasmático, impulsada por una ráfaga erótica que llevó esa centella hasta lo más profundo y hasta lo más superficial de mi Yo consciente.

"¡Esa era la respuesta!"

Me coloqué de espaldas y junté mi cuerpo con la pared. Mi brazo izquierdo se tornó negro, mi brazo derecho se tornó blanco, lo mismo sucedió con mis piernas. La pupila de mi ojo izquierdo se expandió por todo el globo ocular mientras que mi ojo derecho se desteñía como si le hubiesen arrojado ácido.

Un dolor indescriptible se generó en mi frente, del ardor pasó a la quemadura, como si naciese un volcán de entre mis ojos. Comencé a sentir una protuberancia, la toqué y creí morir de dolor en ese instante. Era un ojo, uno diferente, con alas escamadas en las orillas y pétalos de loto como pestañas. De ese ojo se disparó un rayo que creó un espejo holográfico frente a mí. De repente la línea que tanto quise comprender y que ahora estaba detrás de mí comenzó a condensarse, a volverse visible. No sé cómo describirla, era luminosa dentro de su oscuridad, por muy descabellado que esto suene.

Cuando el espejo holográfico se desfragmentó, volteé y ahí estaba la línea, la había vuelto materia. Cogí con ambas manos su cuerpo y con fuerza sobrehumana tiré de ella con ambas manos. Se abrió por sí sola después de eso generando un portal triangular...

Lo atravesé.

5 feb. 2011

Ayer



"Fue
un holograma
que tridimensionalicé
en la profundidad de mi
consciente ansioso de eternidad".

( ... )



Se los dejé detrás de ellos.
Celos.

Se bendicen con mi aliento: Sus espaldas frías, sus hirvientes pechos.

No hay rojo vivo, todo rojo está muerto: La carroña como alimento, la necrofilia como el buen sexo.

En retrospectiva: Dios fue siempre una hormiga.


1 feb. 2011

Sensorium

Ejercicio /Palabra - sentir - Palabras/ No concepto.




*
RAZÓN:
La materia no es espíritu, ni idea.

*
OJOS:
Cañones a la espera de ser encendidos. ¡A la orden! ¡Disparanimus!

*
AMOR:
Para qué te tengo si no puedes ser más mío que tuyo, que tú mismo, por sobre todo.

*
SOL:
Padre nuestro que estás en la Vía Láctea, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu calor; hágase tu voluntad en la cuarta dimensión como en la tercera. Danos hoy nuestra luz de cada día; perdona a nuestras compañías de energía eléctrica, como también nosotros perdonamos tus quemaduras. No nos dejes caer en la oscuridad y líbranos de la tempestad. Amén.

*
PAZ:
En la gran sala no trazada espera el alma su turno, no es llamada sino hasta que encuentra su rumbo.

*
PORTAL:
(Cruzando). Un paso adelante y estoy arriba, un paso arriba y estoy en la cima. Un paso al lado y estoy abajo, un paso en falso y no estoy más.


30 ene. 2011

Sendero



Me preguntaba el porqué del sendero que dejaste a tu paso.
Huellas luminosas, huellas sombreadas.

Un pie sobre tu luz y ésta se apagó. Un pie sobre tu sombra y ésta se volvió un gigante insaciable que se comió las calles adoquinadas y espantó a los faroles, que volaron como luciérnagas, hacia la Luna:

El refugio de los románticos;
sean hombres, sean Soles, sean flores...

17 ene. 2011

Alerta



"Emotional landscapes,
They puzzle me,
Then the riddle gets solved,
And you push me up to this
*
State of emergency,
How beautiful to be,
State of emergency,
Is where I want to be".


Se activa una sensación de alerta ante la falta de estímulo que se ejerce sobre la nave nodriza sanguínea. Las venas mecánicas se vuelven cada vez más estrechas y las dermoluces reducen su intensidad. A media luz los ojos se cierran pues ya no son útiles y las bocas se secan pues ya no hablan, porque ya no son escuchadas. En la penumbra nadie escucha.

La sensación de alerta despierta a los guerreros blancos, que no son más que cobardes cazadores montados en cobras de acero. Se arrastran los reptiles con la presión del pecado sobre sus escamas en busca de pieles exóticas pues han dejado atrás las suyas y el Sol se ha encargado de volverlas polvo. Despiertos los cazadores, ansiosas las presas pues ahora son deseadas. En la temporada de caza nadie duerme.

La sensación de alerta conduce a cimas nevadas; allí toda flama se vuelve una chispa y toda chispa regresa a su origen porque no hay oxígeno que la alimente ni viento que la perturbe. En las montañas que rozan los cielos nadie hace fogatas.

Como cuando el rosal impone un toque de queda y los pétalos resignados vuelven a sus capullos para no ser arrancados. Así la sensación de alerta que provoca la involución de los cuerpos; un flash back hacia el último punto de restauración, justo antes de que se desate todo.

La sensación de alerta: la insectificación del sentimiento, el reflejo inmediato ante el peligro y, por tanto, el miedo a la extinción del mismo sentimiento.



14 ene. 2011

No vuelvas



"No vuelvas a ofrecer tu corazón en charolas de plata que la Luna es celosa con sus entrañas", me lo dije anoche entre sueño y sueño.

Pero corazón es todo lo que puedo ofrecer a alguien de carne y hueso.


"El que fue pastor y ahora es oveja"




Texto incluido en el evento "Cisticerco Decembrino" del grupo artístico "El Gran Guiñol" en Enero de 2011.



No es culpa suya que su cuerpo haya sido clonado de manera despiadada con máquinas hechas de fe falsa. Tampoco es culpa nuestra que nos hayan dado uno a cada quien, como robots que nacen para servir al humano cuando éste es el único esclavo.

¿Y qué haces con la carne momificada de alguien que ahora es sólo un recuerdo? La conservas en la habitación, como un mueble más, vistoso pero sin anhelos.O si prefieres puedes conservarla en alcohol y hielo para comerla cuando estés exhausto y hambriento después de cumplir con tus horas de perverso, cuando tengas antojo de un pequeño refrigerio. Cuando no tengas más alimento que tu propia carne, que no se compra con dinero sino con sexo. Entonces su sangre coagula, sus costras cada vez más fuertes y duras, gestadas del gigante Orgullo que tropezó huyendo del diluvio.

Todos dicen amarlo mientras colocan un clavo más en sus pies y manos, para que no se vaya, pues temen que la soledad posea sus almas y que éstas se conviertan ene putas baratas, como si hubiesen olvidado que ya lo fueron en el pasado; así que hay que decirles: "no os preocupéis hermanos, sus almas son las perfectas damas de compañía para el Villano, son sucias, enfermas, hipócritas, pero ¡ah qué bien sincronizan la lengua con sus labios!".

¿Por qué no crean una fragancia? Los diseñadores de todo el mundo entraría en pánico con ese olor a maderas roídas, metales oxidados y la más pútrida carne humana. Que se rocíen con ella los "Elegidos" al banquete del Señor, el perfume radiactivo impregnará huesos, piel, se filtrará por todos los rincones del cuerpo hasta llegar al corazón: corazón flameante, corazón cobarde, corazón ardido. Sería la sensación entre los clérigos, se arrancarían las vestimentas finamente ornamentadas para conseguirlo, un afrodisiaco para su orgía litúrgica, y un pretexto para pecar en el sentido tan torcido que tienen acerca de lo prohibido.

Si reencarnara, y en la nueva carne consciente de sus genes antigüos, de su pan y su vino, de sus amantes y discípulos. Si paseara sus sandalias por el frío concreto extrañaría el calor de la arena que alguna vez quemó sus puños. "¿Por qué celebran mi Natalicio?..." se preguntaría sorprendido, "si soy el más ausente, de mí mismo, moribundo mendigo". Y para sanar el maleficio de esas penas corta-venas se tiraría a cada uno de los vicios: más alcohol para el Mesías, hasta que se tornen rosadas esas mejillas; más marihuana para el Mesías, hasta que escriba con su propia pluma su surreal biografía; más sexo para el Mesías, hasta que se le pueda culpar a Él como principal difusor del SIDA... y así, más y más, que se vuelva un autómata consumista como todos querrían.

Le han arrebatado su divinidad y en su lugar dejaron superstición y temor. Pero quien teme es Él, somos el objeto de sus miedos. Sus palabras son disfrazadas, su imagen ridiculizada; se ha vuelto el Santa Claus sangrante, austero y miserable. Pobre hombre al que le rogamos por compasión y no le ofrecemos más que saliva y sudor.

No es culpa suya que su cuerpo haya sido profanado por hombres avaros. Tampoco es culpa nuestra que nos hayan quitado nuestro imaginario de serpientes con plumas, flores del campo, calaveras vengadoras y otros tantos ídolos paganos. No busquemos culpables, recordemos: alguna vez lo hizo un grupo de tiranos, con sus modernos artefactos torturaron hasta la muerte; así nosotros ahora pero peor, pasivamente.

Pero qué importa, que cada pecado siga siendo nuestro guía.

Cojamos, cojamos: debemos sobrepoblar este mundo y enfermar a la persona de al lado.
Durmamos, durmamos: "¿por qué yo?" que alguien más se haga cargo.
Comamos, comamos: hay que dejar limpios los huesos del pavo.
Odiemos, odiemos: más vale ser respetado (temido) que ser amado.
Deseemos, deseemos: "¡lo quiero! debe ser mío" gritamos desesperados.
Adquiramos, adquiramos: hay que llenar nuestros bolsillos con cada centavo.
Alabémonos, alabémonos: "Yo soy Dios y todos ustedes mis marionetas, insignificantes seres humanos".

Nació de un vientre rentado, de madre mustia y padre abnegado. Dicen que lo enviaron a salvarnos y posiblemente así fue, dicen que es el Hijo del Padre pero ¿no somos lo mismo nosotros? ¿acaso?

"AMAR-TEAMO-RIR"



Texto con el que colaboré en Septiembre del 2010 en el evento "Testicula Ocularum: Homenaje a Georges Bataille". del Grupo Artístico "El Gran Guiñol".


Historias de amor, mitos para dos. En donde la muerte es protagonista con su falo en mano, repartiendo el pecado, alimentándose de tú y yo. Escritas con sangre, sudor, lágrimas, saliva, semen; ideas muertas que recobran la vida que les arrebató la cordura. Una de ellas que se extiende por el pecho tibio y vibrante, tan pálido que la luna ya no le mira y de tal intensidad que el sol ha decidido no iluminarle más. Otra yace a lo largo de un muslo poderoso que se adjudica la victoria de otros. Una idea más que desborda con su esencia los límites de la psique, derramada en la espalda desnuda de aquel cuerpo mundano como si se tratase del líquido salvador que mata a la sequía; desde la nuca hasta la rabadilla descansa arrullada por el sonido que producen los fluidos cuando la fuente les libera.

¡Una guillotina para llevar por favor! ¿Incluye su propio verdugo? O tendré que hacerlo todo yo, pues estoy a punto de venirme en sus bocas…

Somos putas del idilio mal logrado, tan deseado desde las entrañas más rojas, más sucias, más vivas; entrañas que gritan pidiendo un simple orgasmo, un beso de despedida y un “hasta nunca” disfrazado de abrazo. Entonces volteamos al fuego del pasado y nos quema los ojos. Arden los corazones en las hogueras de los Dioses, qué mejor leña que las ilusiones de los mortales.

Su error fue coger con el miedo mientras cogía conmigo, y su cuerpo se convirtió en piedra mientras flácido volvía a ser su pito. Sus manos pasaron a ser hielos que no flotan, sumergidos en el más corriente de los vinos. Cuando los dedos de las manos no alcancen usemos los dedos ajenos, puños completos. Estemos dispuestos por garganta y recto a protestar contra las reglas del juego. Reglas creadas para romperles el cuello, someterlas y obligarlas a lamer ídolos.

¿A cuáles ojos lo miro? Pues los que más he visto, esos que besan la luz, que se abren y cierran, ellos me hablan de mundos sin guerras donde el amor y el sexo son hermanos gemelos no separados por hombres malvados, en esos ojos suyos me veía flotar entre cielos de flores y campos de estrellas. Pero cuando éstos se transformaron en cavernas incendiadas, oliendo a azufre y colonia barata, cuando los cielos cayeron y los campos se abrieron: flores secas y estrellas opacas, ahí supe que esos ojos suyos, esos que yo prefería mirar, nunca estuvieron en lo cierto, que mentían para poder pintar mi cuerpo de blanco con su pincel de hierro.

En cambio, esos otros ojos, los que besan la oscuridad, que cuelgan y lloran aprisionados en cárceles de algodón porque se les prohíbe la libertad debido a su instinto animal; esos péndulos que irónicamente no saben de tiempo ni respetan los cuerpos; esos que mueren con dientes de plata y de ésta otros objetos. Esos ojos suyos del haberno que causan calamidad entre bocas de ajenos, dejando su marca que no es un número ni un símbolo sino un recuerdo, de los más peligrosos, de los más bellos.

Esos otros ojos, vergüenza del Eterno, que tanto me buscan, que tanto intentan verme pero que alejo de repente por temor a perderme en ellos. Esos ojos suyos, los que parecen estar siempre relegados son los mismos que le guían por el mundo. Los que prefería no escuchar aunque en realidad nunca me mintieron, los que prefería no besar para no morir con su veneno.

Ahora los entiendo, su verdad de ojos, su verdad no absoluta, su verdad de sexo, cuidando y protegiendo la oscuridad, perforados, encadenados, vueltos esferas del Destino cubiertas de celos.

¿Coger con la bella mentira o coger con la horrible verdad?



13 ene. 2011

Cuando los ojos




Cuando pongas tus ojos en blanco y se escurra el iris y la pupila por el caño...

Cuando uses esos ojos perfectamente simétricos como bolas de la fortuna de las viejas gitanas, malditas arpías...

Cuando eches a rodar esos ojos y caigan tan rápido que sólo vean pavimento al pasar...

Cuando los lances al viento y les crezcan alas, como las de los colibríes, y un pico para amamantarse de las nubes...

Cuando arrojes esos ojos al lago con la esperanza de que se formen ondas, se expandan y nunca lleguen a topar la orilla sino que la salten y sigan en expansión hasta el infinito, envolviendo Todo...

Cuando utilices esos ojos en un tablero de ajedrez y no sean ni la reina, ni el peón, ni el rey, cuando sean Dios que no puede manipular porque no tiene manos, que sólo está ahí observando cómo los jugadores se hacen entre ellos pedazos sin haber comenzado aún la partida....

Cuando arrulles a tus ojos como si se tratase de tus hijos y les cantes canciones de ritmos andinos...

Cuando uses tus ojos como bombillas y dejen de alumbrar porque ya no hay nadie que te guste...

Cuando no puedas utlizar tus ojos como separadores de libros porque son muy gordos inclusive para uno de Borges, uno que nunca escribió claro...

Cuando metas esos ojos tuyos al televisor y dejen de ver en tercera dimensión porque ya están en la cuarta, y cada que cambias de canal con el control remoto avanzan una dimensión y retroceden tres...

Cuando alimentes a los dinosaurios con tus ojos, haciéndolos polvo y dando una línea a cada brontosaurio para que la inhalen, como nosotros con la buena cocaína...

Cuando sazones la comida con tus ojos, que te quede exquisita y se la des a tu amante para que nunca se aleje de ti...

Cuando esos ojos tuyos se derritan bajo el rayo del Sol, porque el microondas ha dejado de servir pues su fuente de energía murió...

***
Cuando esos ojos tuyos y estos ojos míos se encuentren, después de tantos vestidos, después de tantos lugares, después de tantas vidas. Sólo entonces nuestros hijos tendrán un ojo en la nuca y uno en la frente. No para visualizar el pasado y el futuro respectivamente sino para crear un equilibrio entre los hijos del tiempo y nuestra especie.

11 ene. 2011

Iluso



*
La ilusión es el medio, no el fin.
Pero es el medio sólo para llegar al camino:
ya entiendo por qué me perdí.
*

Sin voz(s)




No puedes hacer que el mudo hable, ni aunque le prestes tu lengua, ni aunque dibujes una puerta en forma de boca en su frente: donde las palabras viven, para que salgan y sean libres.

Seguramente son palabras que no deben salir, quizás por su fotofobia, o por la inseguridad que estamos viviendo. Nadie quiere ser secuestrado, pero no les importa enajenarse y sobrevivir como les sea posible en un cubo, en medio del caos. Así esas palabras.

Lo que sí puedes hacer es ir de boca en boca esperando escuchar lo que quieres escuchar, pero eso sería como escuchar el trinar de un ave en un reproductor portátil, una y otra vez: las veces que quieras pero jamás será lo que deseas.

O también puedes esperar a que se encuentre la cura para tan espantoso mal, pero puede que haya olvidado el lenguaje y no consiga decir otra cosa más que balbuceos e incoherencias...




10 ene. 2011

Descanso

(No hay imagen)


El corazón también se cansa, no deja de ser un músculo. Pero no se cansa de latir pues para eso fue programado desde tiempos inmemorables. Se cansa de sentir.

Quiere descansar sobre una cama con sábanas hechas de rosas rojas, pero lo único rojo en la inmensidad de la cama es él y las únicas rosas a su alrededor están repletas de espinas venenosas.

Tiene sueño pero sabe que no puede dormir, por eso es que siempre ha soñado despierto y cada sueño en vigilia aumenta las probabilidades de una caída, ya sea porque se imagina en la orilla de un barranco o porque se imagina volando y de repente le cortan las alas.

Quien insista en que se siente con la cabeza, en efecto sentirá de esa manera pues habrá confirmado que no tiene corazón, y si lo tiene, lo habrá condenado al sueño eterno, donde no hay fantasía, ni terror, ni mucho menos implicaciones inconscientes de cualquier tipo, en ese estado onírico hay nada. Se podría decir que es una especie de limbo, un portal infinito entre un campo y otro del cual jamás se encontrará extremo.

No hay peor corazón que aquel que no quiere sentir...

6 ene. 2011

Espera, del verbo Espiral.




Cada palabra que salía de su boca era un caracol. Cogí cada uno de ellos y escuché las distintas notas que el mar puede alcanzar. Escuché sirenas y tritones. Sopranos y tenores.

*
Soprano de cuerpo salado, te escurres en mis oídos,
Sirena del Presente, nada hacia el arrecife donde te espero cada luna.

Tenor de labios dulces, me besas con tu canto.
Tritón del Recuerdo, guíame con tu tridente de luz.

*

Esos caracoles jamás serán fósiles, los conservaré en mi buró para escuchar el mar cada vez que quiera recordar su voz.

4 ene. 2011

Parpadea(me)




*
Viví detrás de una pupila dilatada,
queriendo ser libre en los campos del iris,
pero cuando la luz llegó me aprisionó más.

*

3 ene. 2011

Celestial




***

Se sacrifican estrellas fugaces por amantes ignorantes de su amor.
Cuerpos estelares somos tú y yo.
Almas inmortales.

**

Tú y yo
Tuyo
Soy
Yo

*

Tú, ser mitológico


***
Por cada pregunta encontré una respuesta, muerta.

Caían como plaga bíblica, entes amorfos segregando plasma transparente. Yo no sabía y continúe preguntando hasta que una, cuyo cuerpo parecía el de un león enano y alado, cayó sobre mi hombro izquierdo, rebotando un par de veces hasta que terminó en el suelo, inerte.

Cuando distingues su forma es porque te pertenece.

La vi a través de la botella vacía de vino tinto que guardaba en mi mochila, pues esa botella era el único recuerdo que tenía de ti. Porque solamente a través de ese oscuro cristal verde se puede ver el verdadero color de su plasma.
Era tan bella inclusive muerta. Con su maravilloso porte, melena dorada y una sonrisa en su cara, alas perfectamente trazadas que me deslumbraron pues brillaban más que el propio Sol esa tarde de otoño.

Pequeña respuesta, ¿por qué no te conocí antes? Cuando volabas sin rumbo por el cielo violeta, esperando encontrar tu pregunta gemela y cargar sobre tu lomo al dueño de la boca que la dijera. No te advirtieron que las más bellas de tu clase tienen que ser sacrificadas porque valen más muertas que vivas, y que en otra vida, tú guiarías a tus hermanas hacia el vientre de tu madre.

Pero si dejo de preguntar, el cielo se sobre-poblará con respuestas y éstas a su vez se reproducirán sin conciencia, gestando quimeras malignas que después invadirán nuestro mundo para apoderarse de nuestro libre albedrío.

Como todo ciclo, como toda era.

A menos que las respuestas salgan volando de la cueva que tus labios sellan: sigo preguntando, sigo matando respuestas.