12 may. 2015

Nos vamos de uno


Nos vamos de 
uno 
en 
uno,
hasta que 
somos dos,
hasta que somos 
uno.


[Hasta que somos 
ninguno.]


Destinados a ser
más
de lo que somos
más
de lo que
fuimos.

[Más.]


¿
Está
perdido
o está
escondido
?

[Ninguno.]


Y si vive,
y si vuelve,
y si aparece,
y si muere,
¿nos vamos
de 
uno
en
uno,
hasta que
somos dos,
hasta que somos
uno?






8 may. 2015

No puedo



Dime que soy feliz. 
Tú lo crees, yo lo creo. 

Hazme feliz. 
Tú lo eres, yo lo niego. 

Seamos felices.
Ves cómo no puedo.


27 abr. 2015

No le dejes ir (o sí)


No sabes lo que tienes hasta que le dejas ir. 
Pero para entonces ya no está, así que de nada te sirve saberlo. 
Y no es que se haya perdido –porque nada se pierde sin tu consentimiento–, ni tampoco es que se haya escapado –porque nada se escapa sin tu permiso–. 

¿Quién es esa nada que está y no está, como aquello que sabes que tenías?

Y si regresa, ya no será lo que tenías. Porque los caminos y los seres que recorrió, de norte a sur, de pies a cabeza, le transformaron en una nueva nada, una que no sabía lo que era hasta que le dejaste ir. 
Entonces, ¿para qué regresa? 
Para abandonarte y que sepas, que lo que tenías, nunca será de vuelta.

No importa que no sepas lo que tienes. 
No le dejes ir. No dejes que se pierda. 
Porque una vez que le sueltas, correrá tan lejos como pueda y no le verás más. 
Si te diesen a elegir entre la brillante soledad y la compañía de las tinieblas, ¿no preferirías acaso la flama eterna?

Deja que se queme, que es madera.
Deja que se moje, que es arena.
No le dejes ir. No dejes que se pierda.