16 dic. 2010

Otro día...





"Otro día que no estás" susurra el gato al viento. En ese instante un pequeño tornado aparece y persigue al animal.

-¿Qué sucede? ¡¿Qué hice?!- exclama el felino.

Una voz femenina, suave y cálida le dice:
-Cómo te atreves. Susurrarme... ¡a mí que soy el susurro único y eterno!-

-Y cómo te atreves tú, aire soberbio, a venir con tus reclamos. ¿No me ves? Vestido de nostalgia, mirando por la ventana, añorando- dijo pausadamente el gato.

-Pe pe perdón... Yo no sabía...- contestó el viento, apenado.

El gato sopló y la voz dejó de escucharse.

El viento se fue con un soplido...

Qué irónico.


Cortada en medio




Temí subir la escalera de madera, tan frágil que es ella. El vientre que le dio vida yace abandonado a la orilla del bosque donde ahora solo sirve de asiento a los niños cansados que juegan a las escondidas. Escalón tras escalón, crujidos de dolor en cuerpos de insectos diminutos, expulsaba la anciana.

Las hormigas treparon por mis piernas, luego rodearon mi espalda y recorrieron mis brazos extendidos. Solo una se atrevió, solo un insecto tuvo el valor de subir por mi cuello y alcanzar mi oído. La guerrera, la amante, la portavoz.

- Soy la boca de las grietas que viene a gritarte su dolor. Ellas son despreciadas, todos se preguntan "¿por qué eres vacío si puedes ser el contenido?", y tanto mis hermanas como yo no comprendemos cuál es el problema. ¿Acaso el vacío no sostiene tu Cielo? ¿Acaso el vacío no es parte de tu Universo?

- Y yo soy la boca de las hojas que tú y tus hermanas devoran sin piedad, y soy la boca de los padres de esas hojas, y la boca de las nubes, y la boca de la lluvia. No vengas aquí a decirme que las grietas sufren por mis pasos ni que éstos son los causantes de terremotos épicos, destructores de tu hogar. Tú no eres la boca, eres el odio insectificado, minimizado para que yo no tema escuchar tus palabras. Solo viene a gritar reclamos, tú no representas a nada ni a nadie.

- Estás olvidando que si no has caído es porque nosotras te mantenemos aquí. ¿Ves a todas esas criaturas sobre tu cuerpo? Están esperando órdenes, mis órdenes. Al parecer a ti no pude engañarte, tienes razón, solo hablo por y para mí. En realidad he venido a convencerte de que no sigas subiendo. Es muy sencillo tirarte pero si caes sobre esa tierra solo volverás a crecer e intentarás nuevamente trepar esta escalera. Puedo hablarte sobre lo que encontrarás en la copa del árbol, que es a donde pretender llegar y créeme que no es nada bueno lo que hay allí.

- Prefiero averiguarlo por mi cuenta, te lo agradezco.

El viento agitó con esfuerzo las ramas del árbol y muchas hojas cayeron sobre mis hombros. Hojas antropomorfas que comenzaron a comerse a las hormigas. Una batalla se libraba sobre mi cuerpo.

Después, las nubes que venían siguiéndome tiempo atrás se concentraron sobre mi cabeza y como cañones de guerra liberaron soldados de agua que arrastraron al resto del ejército de insectos.

La líder seguía al pie de mi oído, aterrorizada por la masacre no hizo más que observar su derrota.

- No te culpo gigante, los elementos están a tu favor y en tal caso no hay nada que yo pueda hacer, es señal de que debes continuar. Me retiro triste, incompleta. Mi madre es una tirana, una caprichosa. Y yo soy igual que ella. Sigue subiendo hasta que tus pies no resistan y en tus manos no quepa ni una sola astilla más. Sigue subiendo, sigue subiendo, es todo lo que puedo decir pues no puedo asegurarte que llegues a la cima, ni siquiera puedo asegurarte que exista tal cosa.

Cabizbaja descendió hasta el primer escalón, y se escondió entre las sombras de una grieta. La escalera siguió gritando de dolor y yo seguí escalando su cuerpo...

15 dic. 2010

Dormido no se siente... mejor.




*
Si en cada sueño vuelo,
en cada vuelo, ¿sueño?

Pero si sueño a mitad del Cielo
significa que siempre estuve dormido
y mis alas eran solo plumas de almohada.

Y si la fortuna me abraza, estoy muerto
pero si la tragedia me alcanza resucito de entre los vivos.


11 dic. 2010

Sinsentido



*
¿Por qué te niegas a las calmas aguas?
Sus cuerpos quieren olas. Caricias el tuyo.

Creemos olas.
Creemos caos, el caos pacífico.

Caos del Amor.


{Aunque no sé nadar...}

9 dic. 2010

Dar




Le di Vida y me pagó con Muerte.
Entonces supe que siempre creyó que yo vendía Ego,
cuando lo mío era un obsequio.

Fue un acto de caridad que cayó del octavo piso,
ya no fue el reloj derritiéndose, ni siquiera tenía que ver con el cuerpo,
era el significante hecho pedazos sobre el asfalto. Como una copa de vino,
transparente, pura, que no quiere ser manchada por ningún par de labios y se lanza al vacío.

Le di Utopía y me pagó con Realidad.
Entonces supe que siempre creyó que yo vendía fantasía,
cuando lo mío era una verdad.




29 nov. 2010

Oro





Convertiste mi oro en carbón sin tener ni puta idea de la alquimia. No cobraré venganza como cuando se les arrebata su oro a ciertos seres elementales.

No lo haré porque con ese carbón he podido crear nuevo fuego, y de éste, nuevo oro. No pretendo ser un alquimista traficante que desprecia sus joyas inmateriales.

Las pretenciones son corrientes cristales y en cambio estas joyas que desde mis adentros se reflejan en tus ojos son fragmentos de Universo, órganos vitales de una constelación tan libre como el aire que exhalas, y que sigue llegando a mí cobijado por la noche.

Me instruíste sin ser consciente de ello, quiero corresponderte. Te enseñaré a leer mentes y a cambiar el color de tus ojos, aunque no se podrían tornar más felinos, o menos oscuros.

¿Qué te aprendí?

1. Nunca confiar en unos párpados que coquetean, con sus diminutas pero rizadas pestañas, cada vez que se abren y cierran. Es un mal augurio toparse con esas plumas de cuervos, una advertencia mortal si alguna llega a tocar el cuerpo.

2. Lo que se dice no es lo que se hace, y lo que se hace pocas veces (o nunca) se dice. El idilio eterno entre la verdad y la mentira, y el ser humano en el medio. Con ambas coge, pero sólo con una a la vez se desnuda. Amante perfecto.

3. No decir "te amo" porque es darle un arma al homicida. O en el peor de los casos, al suicida.


Por supuesto hay más, pero para qué exponerte tal cual eres, sería muy absurdo de mi parte, en esta era de desenfreno, dibujar límites alrededor tuyo y encadenarte; dejaré que te sigas sumergiendo en el placer que tanto te causa la ilusión. Además, para qué quiero un esclavo al pie de la cama si ya tú mismo te has enjaulado, si ya eres prisionero de tu Ego.

Convertiste mi oro en carbón sin tener ni puta idea de la alquimia, el poco oro que me quedaba. Gracias, me enseñaste a crear combustible y no a tener que pagar por el.

16 nov. 2010

RE/GEN/ERRAR





10-Nov-10


Vengan por mí sólo una noche, si puede ser ésta qué mejor. Llévenme veintidos años atrás.

Fechas, tiempo. Aún tenemos esperanza, no somos (aún) productos inertes en repisas de supermercado pues estos tienen fecha de producción y fecha de caducidad, nosotros sólo tenemos la primera, a menos que la otra esté impresa en un lugar que no podamos ver, como el Alma, dondequiera que esté.

Quiero ir más allá, por eso es que me dirijo a Ustedes. Yo sé cuándo percibí por primera vez el calor de la luz, el calor del Ser, y el calor de nacer. Pero no es suficiente pues no estoy conforme con tener un dato, una fecha, un lugar como único recuerdo de tan maravilloso momento. Quiero revivirlo como si hubiese sido ayer, con plena consciencia de mí y de este Carlos que ahora les escribe.

La memoria no se vengaría de nosotros si tuviese un registro palpable de esos instantes, que en ocasiones se asoman vestidos de surreales imágenes mediante películas oníricas aparentemente ilógicas. La memoria cósmica debería expandirse, derribar los límites terrenales sin temor a represalias y penetrar en la consciencia individual para proyectar dentro de sí el filme más bello jamás creado.

Y todavía ir más allá de ese aterrador primer contacto con la realidad material, quiero ir al punto exacto en el que fui concebido.

Brillante Semilla Sagrada que viaja gracias al poder del Amor, en busca de su Yo faltante, su complemento, su amante. Ya juntas emprenden, ahora como Una, un nuevo viaje por el camino correcto, pues cuando eran dos andaban errantes, hechas la Unidad no hay forma de equivocarse, la fusión de pequeñas venas, arbitrarias y adolescentes creó una gran y única arteria por donde ha de transitar.

Se detiene en el vientre de la Luna para crecer, pues sólo ella tiene la fuerza para protegerlo y la sensibilidad para humanizarlo. Ahí descansa, flotando en un mar de paz, sin saber que le espera el oceáno, o por el contrario, el calor sofocante del fuego, es su elección: aprender a nadar como el delfín o aprender a volar como el fénix.

1 nov. 2010

Sólo sé que es



Las cenizas del Sol, donde cenizas no hubo fuego eterno habrá.

Del fuego se formará una nueva estrella
que habrá de brillar más que la primera,
se formará de carne humana sacrificada por su inconsciencia

...Y REENCARNARÁ EN EL FÉNIX PLATEADO DE LA LUNA.

17 oct. 2010

Picnic




El pasto se siente tan suave cuando escuchas a CocoRosie y las flores te sonríen, y el polen en tus oídos crea sonidos mágicos. Entonces ese sonido hace que te transportes a un salón inmenso, donde tienes que bailar un vals interpretado por la Sinfónica del Universo.


Ya estás bailando pero te encuentras solo, ahí no hay más que un espejo.


Pides al arquitecto que te construya un dueño. Pides al pintor que te pinte un caballero vestido de príncipe, aunque sea un disfraz. Y pides al poeta que te describa ese ser en un verso:


"Pero en un solo verso no cabe 'señito', le manejo también lo que viene siendo la prosa y el cuento".


"No gracias" le dices. Y sigues en la búsqueda, ya fuiste con el herrero (Robocop), ya fuiste con el carpintero (¿Jesús o Gepetto?). Pero sigues sin bailar; el salón te espera, como en la Bella y la Bestia. Vestida de pastel si eres mujer, vestido de noble si eres varón.


Hasta que se aparece un desconocido de tierras incendiadas y te pide que le concedas una pieza. ¡Es él, es él! Llévalo a la discoteca. Que te pongan a Madonna, a Kylie y a una que otra diva que se cree inglesa. Y si te besa, asegúrate de que sus labios no tengan veneno...


Pero acá entre nos, sabemos que todo esto sólo ha sido un sueño. Yo que tú mejor no despierto, o si lo haces, no abras los ojos.

13 oct. 2010

Permanente



Escuché un revoloteo. Era un bello insecto. Se acercó a mi oído y por cada movimiento de sus alas, cada mínimo movimiento, una letra se escribía en mi mente.



"Deletrea conmigo pequeño insecto".
-
"No puedo, soy sólo un portavoz del inconsciente. Un mensaje con alas".
-
"Eres más que eso, eres cuerpo y alma. Vienes y me salvas, del olvido, de la duda".
-
"Soy una invención de tu mente, vestida con el cadáver de un ser insignificante, que tu mataste".
-
"Y resucitaste, para traerme su nombre de vuelta. Has dejado de ser cadáver y me has traído su vida, en siete letras".
-
"He terminado, mis alas no tienen más para ti por el momento. Ya tienes lo que necesitas, ya sabes lo que quieres, ya descubriste que le amas, que nunca dejaste de hacerlo".



Y se fue, y se quedó, metiéndose en mi oreja.

4 oct. 2010

29 sept. 2010

Hoy noche




Cascadas de cera blanca.
Escurres desde la ventana hasta el pie de mi cama.
Te vuelves espejo debajo de mí, ya no sé si te sueño, si te vivo, si te muero.

No hay cielo que resista el color escarlata de tus lágrimas.
Sirve una copa con los frutos prohibidos.
En tu cara se escribe con acrílico y tinta china,
se usa óleo y carboncillo en la mía.

Que me consuma al compás del incienso
y penetre tus ropajes y todo tu cuerpo.



Partícula




Anoche me encontré atrapado por la luz, completamente inmovilizado.

Acostado, una fuente iluminaba por debajo, otra encima de mí esparcía sus fotones de la misma forma en que el padre libera a sus bellas hijas para poblar el Reino Fungi, y así los reyes le recompensen con leche, huevos, pan y vino.

Ni siquiera pude cerrar los ojos. Brillante bastardo del Sol, que cegaste a tus discípulos con cada eclipse artificial, y que hipnotizaste a mujeres y niños para que adorasen tu imagen.

Las venas se recubrieron de cobre, alambrado sensible e infame. El techo se volvió líquido y nadé viendo el fondo del Oceáno Índico. El Niño Gato dejó de serlo para convertirse en el Hombre Tigre. Todo eso mientras yo seguía acostado.

Anoche me encontré atrapado por la luz, completamente inmovilizado... No pedí que la extinguieran, me unifiqué con ella.

26 sept. 2010

Vuelo




Había una vez una pluma, el ave de donde se desprendió no importa porque la pluma por sí misma generó un ave nueva, el misterio reside en que esa ave era totalmente desconocida para la ciencia de entonces, un niño la encontró y la cuidó. Cuando llegaron a estudiarla la enjaularon y el ave desapareció, pero quedó la pluma. El niño cogió la pluma y la puso en su frente, de ahí nació la misma ave... El niño anda por la vida con el ave, ésta le prometió alas, él le prometió amor.

21 sept. 2010

SEXO




¿Que por qué no hablo de sexo? ¿Qué quieres saber? Mi vida sexual ni es como la de un clérigo ni es como la de un gigoló. ¿Qué te interesa de mí? ¿Te excito? ¿Quieres que te coqueteé como sólo yo sé? ¿Un beso? ¿Una caricia en tus genitales? ¿Qué te interesa de mí? ¿Por qué no vienes y me lo dices al oído? Si tanto quieres saber.

Si tanto quieres saber deja de preguntar, sólo en ésto, sólo en mí y conmigo se rompe la regla y nace una nueva, que vengo gestando desde que dejé de ser casto, y tú dejaste de ser humano.

¿Que por qué no hablo de sexo? Para qué si es mejor sólo hacerlo.

De Entes




Cuando algo no me importa más, puedo expresarlo, inclusive si se trata de sentimientos. Creo que a todos nos sucede de manera similar. Dejamos de cargar Entes sobre los hombros, cuando sabemos que son más Nada que Todo, o que una Parte, o que sencillamente sabemos que no Son, ¿o dejan de Ser? ¡Cómo sea!

Y no sólo han sido estos hombros los que cargan Entes, también se cuelgan de mis párpados, agarrados de las pestañas a veces pretenden dejarme en las tinieblas, o por el contrario, se acurrucan en los rincones de las cuencas para que la luz queme los ojos que les desnudaron. Qué importa, aquí sigo cargando, como todos. Animales de carga.

Recuerdo la última vez, cuando intenté cargar a Uno que pesaba más que un pavo real, pero menos que un quetzal ¿Cómo es eso posible? preguntarán; pues así era. Es que le faltaba cola. Y ya cuando pude cargarlo se desvaneció y apareció -no mágicamente ¿o sí?- en los hombros de alguien más. Como siempre, ese peso de más en mi cuerpo suele lograr el equilibrio, y cuando aquel desapareció de mí, me fui de boca. Sólo un labio hinchado, una gota de sangre, y doce horas perdidas. Nada qué lamentar.

¿Qué podía hacer? Todo iba bien pero en diferente sintonía. Él sintonizó mi cama, yo sintonicé su corazón. Y extrañamente no me sentí halagado, a pesar de los piropos y gemidos, ni cuando me coronó su Amo, ni cuando encendió el cigarro y saboreé el humo de su boca y jalé su pelo rizado.

Este placer, que no es de sexo sino de sexos, que crece con las miradas y no con las camas, y que no se paga porque no se vende -no porque no quiere sino porque no le va-. No es el mismo placer del que imaginé aprender cuando observaba atento a mis mayores y escuchaba sus hazañas, sus triunfos y sus acostadas.

Los labios pierden sabor mientras más los besas y menos los conoces. Y con una sola vez basta para saber si no te importa que se vuelvan insípidos. Mis labios crecen, son engreídos, se crean fama con sacrificios literarios: traiciona a tus palabras y bésame.

Tal es así que ahora mismo pienso en esos cuerpos danzando al Dios de la Perdición, y yo ahí, entrando glorioso como su Salvador, armado de letras bellas y engañosas, miradas sigilosas, movimientos impúdicos de ondas magnéticas. Polos opuestos se atraen y fornican, polos iguales no existen, pues si son polos, son distintos.

Venga Señor tu voluntad, así en la Tierra como en el Sueño.




6 ago. 2010

Drama para Uno


Convierto un sutil insulto a la inteligencia emocional de un extraño que ahora te besa, en un drama para Uno. Y la comedia la pierdo, entre mensajes leídos y respuestas que atraviesan el tiempo, como el cohete perfora nubes, el clavo paredes y el humano su propio cuerpo.


No celo tus ojos, para qué si ya no me miran. Desearía celar tus besos pero encuentro nuevos labios en cada lugar al que entro, y aunque no sea cómplice y testigo de su erótico efecto me basta con desintegrar su materia en partículas invisibles para unificarlas después, cuando necesite fantasías para satisfacer la líbido y esquivar sus señuelos.


Nunca volveremos al mismo punto, ni siquiera la rueda de la fortuna lo hace, ahora en medio, quizás bajemos o subiendo nos quedemos atrapados en la oscuridad del cielo, cegados por la luminosidad de unas estrellas cada vez más opacas cuya salud no se ve en el electrocardiógrafo sino en la intermitencia de sus gritos.


Pero sé que aunque el punto se haya clonado al infinito llegará el momento en el que se cansará de sí mismo y hará explotar todos esos hologramas mal nacidos para regresar a la soledad del Uno. Con ese retorno presentido brindaré desde la dualidad de mi torre, observando entre llanto y risas cómo marchan entrando triunfantes.


Justifica tus errores con absurdos de un libro concebido por la avaricia, yo me sé esos y más, y no tuve que haberlo leído. Soy el número que abrió tu cuenta y lo seguiré siendo, así me cambies por símbolos, así me cambies por letras.


Creí que estarías lamentando mi ausencia pero en realidad nunca hubo tal, y sólo ríes acompañado de alguien más que estuvo dispuesto a esperar que me fuera. Dile que sigo aquí y si aún así la sonrisa se muestra en su rostro, me declararé incapaz de hacer sentir lo que sentí.


2 jul. 2010

Ocho




Un mondadientes por cada ojo
que se sirve en la copa fría del martini indecoroso,
que retira lo inservible, de su boca que bebe y vive ¡ven despojo!
adiós al aquí, adiós al ahora, un hola para el alcohol y me mojo.


Un ocho que no puede acostarse, porque sin sueños no quiere cansancio
culpa a su madre, su padre y su hermano, por prometerle descanso
por hacer de su noche un día soleado
y de su mundo ideal, un cielo con diablo.


Sólo él es el briago porque los demás han sido designados,
o eso es lo que desde siempre les han enseñado
le creyeron al siempre, condenados, se ahogarán en meados
los que intenten nadar se hundirán y los que no, serán santos.


El ocho orgulloso, lleva el tormento en su corazón de repuesto
y lanza rayos como Zéus antes de su divorcio
y grita, maldice, se vuelve vulgaridad por un momento
y el vulgo alza su puño, reclama su fe que es nada, por un momento.


Basta de utilizar el nombre de la bipolaridad en vano,
suficiente tiene con el trato humano,
se está feliz y se ríe o se está triste y se llora
o se está triste y se ríe, se está feliz y se enamora.


Déjenlo, que ustedes no le quieran no le impide verme
si somos amantes que amemos y amados seamos,
si les interesa saben donde encontrarnos,
mientras tanto, déjenlo, qué les importa que conmigo se acueste.


30 may. 2010

#01


"Supongo que debo respetar el egoísmo ajeno. Así como hago respetar el mío. Lo que sucede es que nadie es tan respetuoso como yo creo serlo, ni nadie es más egoísta que eso".

Hormigas


-

Imagino miles de hormigas marchando sobre muerte,
ésta les saluda y ellas sonrientes
le hablan de surrealismo y cómo habrán de comerle.
Con trinche y cuchillo, como la gente.

-

Suben y bajan del árbol que tiene sed cada madrugada
el mismo que tiene duraznos por testículos y telarañas por ramas,
andan los insectos penantes, espectros de un mundo exorbitante
donde son personajes en los sueños del artista, y objetos del arte.

-

Ayer invadieron el frutero que poco vale
no se llevaron la fruta y mordieron el traste,
no me explico cómo, y ellos son los animales
me explico por qué, advirtiendo un futuro ataque.

-

Ah, las maté. Pero les pedí perdón antes.

9 may. 2010

Endureciste


Cuando la piel se suaviza el corazón endurece,
caos en el espacio, porque el tiempo se rige por mentiras
y así el ahora se vuelve real, mientras el antes es ilusión que perece
y así sé que estás conmigo, que él fue una bella farsa de unos cuantos días.


"Mater Dolorosa" (detalle)
Sebastián Salamanca
Óleo sobre tela

24 abr. 2010

Carta 10


A veces pienso que la coincidencia existe, y que la verdad es como me la dicen. En ocasiones mi mente conjetura intensas situaciones donde no hay más que frases arrojadas al viento, nada trascendentales.


¡Para qué negarme lo que es! ¡Por qué no estar conforme con lo que es! ¿soy acaso hijo de la negación, y sería entonces la inconformidad mi vocación?


Ahora, despertar de un sueño que deja el sabor más amargo posible, que agrega limón a la herida provisional y quizás imaginaria. Eso no se siente bien, porque me da la razón, ¡qué irónico es eso! Un sueño que me da la razón.


Una línea paralela tras otra línea paralela, y así interminablemente, qué odioso. Las muevo, altero su quietud para volverlas perpendiculares, ¡hago que se crucen! ¡Como si me importara! ¡Como si esa tranquilidad suya me estorbara!


Puede ser que mi cuerpo, con sus partes meramente humanas, esté bajo el control del magno y poderoso signo de interrogación. Como si fuese mi Dios. ¿Qué tan conveniente resulta? Si por un lado está la paranoia y por el otro la persecución real. Inclusive puede ser todo ficción disfrazada en su camino para cuando llegue esta historia a su final, se descubra como verdad.




"De nuevo yo..."

Un viaje

¿Para qué partes de lo que no tienes si terminarás con lo que alguna vez tuviste?

Si puedes ver al frente lo novedoso, y hacerlo tuyo si así lo quieres: ¿Qué prefieres?


Detente. Espera ahí, parado sobre el cuadrado. Observa frente a ti al futuro objeto de tus sueños: los de apariencia inalcanzable, los de familia inestable, los que habrás de clasificar y archivar en la memoria compartida con sus dueños. Sal de la simetría, ármate de aventura y pisa la superficie "no perfecta" que te espera. Emprende el viaje.


Deja de caminar por un momento, descansa esas piernas y esos brazos que meces al ritmo del viento. Siéntate a la orilla del camino donde siempre crece la maleza: conversa con ella, que te cuente sus intenciones para contigo. Pídele que no obstaculice tu andar, hazlo con nobleza. Háblale del amor que sientes por la naturaleza, incluyendo la suya, por más insignificante que parezca. Sé sincero, pero sólo si lo eres desde dentro. ¡Ah, mira! Te ha regalado una flor de pétalos infinitos, has oído hablar de ella: dicen que contiene en su núcleo el código genético de cada uno de ustedes, sus hijos. Continúa, no sin antes arrojarle una sonrisa de despedida.


Das tres pasos y parecen haber sido sólo dos, das dos más y parece haber sido sólo uno, das uno y crees haberte detenido. Pero en total tienes seis pasos, tú los has contado. No voltees hacia abajo, no cuestiones a tus pies; todo está en la punta de tu lengua que se aferra a los labios: ¡suéltalo! ¡Escúpelo! cuerpos de parásitos incrustados a ti como se incrustan los no deseados: tan listos los bastardos, ni siquiera yo vi cuando se infiltraron. ¡El remedio perfecto! yo lo tengo: abre el morral que cargas con tanto añoro, saca la flor que te obsequiaron, pídele perdón por lo que vas a hacer, ahora arráncale un pétalo, llévalo a tu boca, rózalo con tus labios, frótalo contra tu lengua: la punta se calienta, el calor quema ¡y que los intrusos mueran!


Estás bien, has aprendido. Sé que desde ahora mantendrás la boca cerrada mientras andes por terrenos inciertos y baldíos. Tú sigue que yo te guío. Pero no confíes sordamente en mis indicaciones, aférrate a tu instinto, despierta tus sentidos y escucha tus latidos.

12 abr. 2010

Cinturón de cuero


Aquella vez de tu visita cuando conociste mi cama en otra faceta,

una cama profeta,

el vaticinio cumplió con su avaricia;

fue alta temperatura de noche, y viento suave de día.



Momentos de la imaginación, vueltos reales desde la sala de espera

una sala concurrida,

ubicada en el ala izquierda de mi cabeza

sin área para fumadores de tabaco ni personas que hieren, y heridas.



Aquél domingo de Sol opaco olvidaste el cinturón de cuero,

ahora extraña tu cintura lejana,

no te lo devolveré en un buen tiempo

para poder continuar sujetándote en un abrazo, por la espalda.

1 abr. 2010

A esperar


Hazme saber si tengo que esperar, si debo preparar un té de paciencia para tomarlo cada vez que me encuentre al borde de la demencia si no es que ya he caído en ese abismo sin ser consciente de ello. No me hables del porvenir si tienes el placer de conocerlo, mucho menos si eres responsable de su puntual arribo a los andenes de este microcosmos.


No intentaré descubrir la semilla que dio vida al árbol estelar porque sus frutos al madurar poseen la misma forma que un signo de interrogación cuando su Naturaleza les alienta a exclamar. Así que no tienes motivo para tejer telarañas, en lugar de eso construye puentes pues las corrientes que arrastran mis palabras habrán de arrasar esos hilos tenues una y otra vez hasta que desistas y evoluciones.


¿Qué unidad mide la espera? Puede que sea el vulgar segundo tan sobre-valuado en un mundo cuyos habitantes hacen de sus mecánicos gobernantes unos completos tiranos. Puede que sean los fragmentos de realidad alterna cuando cada noche de luna llena revelan secretos de la presuntamente realidad verdadera. Puede que sea el parpadeo del cíclope herido por la flecha del olvido cuando, de manera accidental, la soltaste aprendiendo a tirar. O puede que sean las gotas de rocío quienes midan la posible espera.


Hazme saber si tengo que esperar sin decirme qué tengo que esperar.

25 mar. 2010

Transexual






Antes de que las lágrimas sean lágrimas
son ríos en el mundo del ayer onírico,
¿ríos de qué? si mucho antes de ser líquido y caer
fueron los cabellos sin vida de un hombre en cuerpo de mujer.

21 mar. 2010

Estúpida materia



Porque la materia no da garantía a los sentidos.

Se transforma no sólo en tres o cuatro entes sino también en una huella alojada en el lienzo del horizonte, que no son las nubes ni el viento, ni el vórtice que las absorbe, las disuelve en su boca y las traga.

¿Cómo detener el fin mas no el medio?

Un ojo no sabe lo que ve.

Apuñala a tu conciencia.

19 mar. 2010

Instrucciones para avanzar después de una ruptura amorosa




1. Tome un espejo de tamaño considerable, de ser posible,

de la misma altura que usted tiene.



2. Ponga el espejo en el suelo, preferiblemente en el

exterior, sobre la tierra.



3. Descalzo, párese a la orilla del objeto y de manera lenta

de un paso hacia adelante para colocarse encima del

mismo, mire hacia abajo para apreciar su reflejo e imagine

que la persona en cuestión está atrapada en ese tablero de

juego luminoso.



4. Si el espejo no sufre alteración alguna considérese

afortunado (¿?) y deténgase en este punto. En caso

contrario, lleve a cabo lo siguiente:



5. Coja un pedazo de espejo, seleccione el que tenga un

extremo visiblemente puntiagudo. Llévelo a la altura de su

rostro y con un movimiento rápido extirpe ambos ojos;

después dividalo en dos partes y encaje cada trozo en cada

oído.



6. Coja otro pedazo de espejo, y seleccione el que tenga

un extremo sensitivamente filoso. Si es usted diestro corte

su antebrazo izquierdo, y viceversa. Para cortar el antebrazo

sobrante necesitará la ayuda de una persona ajena a su

penosa situación sentimental.



7. Ahora, permita que el dolor físico sea más fuerte que el

impalpable, y así camine despacio hasta que su cuerpo

decida detenerse. Si cae, no se preocupe, permanezca así

por unos minutos después levántese y ande de nuevo.

15 mar. 2010

Más humano


"Más humano que nunca", se dice el Sujeto A, con melancolía escurriendo de su boca.

Una máquina de inteligencia artificial que escuchaba, pregunta:
¿Qué te hace pensarte más humano, Sujeto?

Espera, ahora yo te pregunto máquina, ¿acaso mencioné que lo pienso?

No, no lo hiciste. Pero tampoco has respondido a mi cuestionamiento.

Te tengo tu respuesta: no, no me pienso más humano.

Eso no responde a mi pregunta Sujeto.

¡Claro que no lo hace! porque tu pregunta no tiene relación alguna. Para que te quede claro especificaré lo primero que dije: ME SIENTO más humano que nunca. Quizás ahora quieras preguntar "¿qué te hace sentir más humano?", agrega el Sujeto A con sarcasmo en cada agitada exhalación.

¿Sentir? ¿Así le llaman a los pensamientos que no quieren descifrar? ¿que prefieren evitar? No sé qué es sentir.

Por supuesto no lo sabes, ni lo sabrás. Es por eso y mucho más que me siento más humano que nunca.





2 mar. 2010

Cadena


Mire esa cadena oxidada y todos sus eslabones, imagine que cada uno es la imagen mental de un rostro, pensado por otro, y así sucesivamente.

Una cadena de amores y desamores, de sentimientos desbordados y algunos olvidados. Continuo es lo que vibra entre el reposo, el movimiento atrae todo.

Ya no recuerdo...





Ya no recuerdo cómo escribir tu nombre
Sólo sé que lleva una hache en algún lugar
Pero si la hache es tan muda como tú, hombre
¿Por qué la tengo aquí en mente sin subestimar?.

El que le sigue es tan simple como el mío
Aunque el tuyo vale tanto como una moneda de tres pesos
Imagina de qué te hablo, ni siquiera esa denominación se ha oído
Y si te digo el valor del mío, envidiarás portarlo como sólo yo he podido.

No es que quiera escribir tu nombre, sólo se entremetió en mi consciente
Con sus letras en desorden para que en él mi atención centre
Aclaro mi aversión hacia los juegos de palabras que de ti provienen
Los he resuelto todos, me aburren como sólo aburre lo que ya se conoce.

Te condeno a recordar cómo escribir mi nombre por siempre
Porque mi tinta indeleble cayó en tus ropas ceñidas desde el primer instante
Elige de entre éstas dos opciones: puedes padecer o puedes gozar mi nombre
Si en un infortunio de la vida fuese tú, me quedaría con ambos, lo que excita y lo que duele.