24 abr. 2010

Un viaje

¿Para qué partes de lo que no tienes si terminarás con lo que alguna vez tuviste?

Si puedes ver al frente lo novedoso, y hacerlo tuyo si así lo quieres: ¿Qué prefieres?


Detente. Espera ahí, parado sobre el cuadrado. Observa frente a ti al futuro objeto de tus sueños: los de apariencia inalcanzable, los de familia inestable, los que habrás de clasificar y archivar en la memoria compartida con sus dueños. Sal de la simetría, ármate de aventura y pisa la superficie "no perfecta" que te espera. Emprende el viaje.


Deja de caminar por un momento, descansa esas piernas y esos brazos que meces al ritmo del viento. Siéntate a la orilla del camino donde siempre crece la maleza: conversa con ella, que te cuente sus intenciones para contigo. Pídele que no obstaculice tu andar, hazlo con nobleza. Háblale del amor que sientes por la naturaleza, incluyendo la suya, por más insignificante que parezca. Sé sincero, pero sólo si lo eres desde dentro. ¡Ah, mira! Te ha regalado una flor de pétalos infinitos, has oído hablar de ella: dicen que contiene en su núcleo el código genético de cada uno de ustedes, sus hijos. Continúa, no sin antes arrojarle una sonrisa de despedida.


Das tres pasos y parecen haber sido sólo dos, das dos más y parece haber sido sólo uno, das uno y crees haberte detenido. Pero en total tienes seis pasos, tú los has contado. No voltees hacia abajo, no cuestiones a tus pies; todo está en la punta de tu lengua que se aferra a los labios: ¡suéltalo! ¡Escúpelo! cuerpos de parásitos incrustados a ti como se incrustan los no deseados: tan listos los bastardos, ni siquiera yo vi cuando se infiltraron. ¡El remedio perfecto! yo lo tengo: abre el morral que cargas con tanto añoro, saca la flor que te obsequiaron, pídele perdón por lo que vas a hacer, ahora arráncale un pétalo, llévalo a tu boca, rózalo con tus labios, frótalo contra tu lengua: la punta se calienta, el calor quema ¡y que los intrusos mueran!


Estás bien, has aprendido. Sé que desde ahora mantendrás la boca cerrada mientras andes por terrenos inciertos y baldíos. Tú sigue que yo te guío. Pero no confíes sordamente en mis indicaciones, aférrate a tu instinto, despierta tus sentidos y escucha tus latidos.

3 comentarios:

Miguel B. dijo...

Mhh...
Chido

Veo que en la encuesta, en la que porcierto no voté,preguntas sobre el olvido. Mi duda es, tienes un problema con eso del olvido, alguna fijación. Lo preguto porque en Facebook subiste un video relacionado a eso. Hablado de tu video estaria chido que le tomaras una foto a tu dibujo y la subieras a tu blog.
Pasala chido

JustmysteriouS dijo...

La aventura hace cometer errores, loe errores te llevan a experimentar y la experiencia te lleva al aprendizaje.

Aquí se refleja la carencia de tu sentimiento del miedo.

GER dijo...

El viaje.. es difícil emprender el viaje cuando no lo quieres hacer... no hay error solo aprendizaje.. todo esta por que así debe ser, todo se marca con sutileza , despacio.. es planeado y arrojado al destino para que lo aprendamos y siempre.. casi siempre vuelve ese aprendizaje de lo llorado, reído, disfrutado..para volver a sentirlo y poder entenderlo de una forma lenta.