25 mar. 2010

Transexual






Antes de que las lágrimas sean lágrimas
son ríos en el mundo del ayer onírico,
¿ríos de qué? si mucho antes de ser líquido y caer
fueron los cabellos sin vida de un hombre en cuerpo de mujer.

21 mar. 2010

Estúpida materia



Porque la materia no da garantía a los sentidos.

Se transforma no sólo en tres o cuatro entes sino también en una huella alojada en el lienzo del horizonte, que no son las nubes ni el viento, ni el vórtice que las absorbe, las disuelve en su boca y las traga.

¿Cómo detener el fin mas no el medio?

Un ojo no sabe lo que ve.

Apuñala a tu conciencia.

19 mar. 2010

Instrucciones para avanzar después de una ruptura amorosa




1. Tome un espejo de tamaño considerable, de ser posible,

de la misma altura que usted tiene.



2. Ponga el espejo en el suelo, preferiblemente en el

exterior, sobre la tierra.



3. Descalzo, párese a la orilla del objeto y de manera lenta

de un paso hacia adelante para colocarse encima del

mismo, mire hacia abajo para apreciar su reflejo e imagine

que la persona en cuestión está atrapada en ese tablero de

juego luminoso.



4. Si el espejo no sufre alteración alguna considérese

afortunado (¿?) y deténgase en este punto. En caso

contrario, lleve a cabo lo siguiente:



5. Coja un pedazo de espejo, seleccione el que tenga un

extremo visiblemente puntiagudo. Llévelo a la altura de su

rostro y con un movimiento rápido extirpe ambos ojos;

después dividalo en dos partes y encaje cada trozo en cada

oído.



6. Coja otro pedazo de espejo, y seleccione el que tenga

un extremo sensitivamente filoso. Si es usted diestro corte

su antebrazo izquierdo, y viceversa. Para cortar el antebrazo

sobrante necesitará la ayuda de una persona ajena a su

penosa situación sentimental.



7. Ahora, permita que el dolor físico sea más fuerte que el

impalpable, y así camine despacio hasta que su cuerpo

decida detenerse. Si cae, no se preocupe, permanezca así

por unos minutos después levántese y ande de nuevo.

15 mar. 2010

Más humano


"Más humano que nunca", se dice el Sujeto A, con melancolía escurriendo de su boca.

Una máquina de inteligencia artificial que escuchaba, pregunta:
¿Qué te hace pensarte más humano, Sujeto?

Espera, ahora yo te pregunto máquina, ¿acaso mencioné que lo pienso?

No, no lo hiciste. Pero tampoco has respondido a mi cuestionamiento.

Te tengo tu respuesta: no, no me pienso más humano.

Eso no responde a mi pregunta Sujeto.

¡Claro que no lo hace! porque tu pregunta no tiene relación alguna. Para que te quede claro especificaré lo primero que dije: ME SIENTO más humano que nunca. Quizás ahora quieras preguntar "¿qué te hace sentir más humano?", agrega el Sujeto A con sarcasmo en cada agitada exhalación.

¿Sentir? ¿Así le llaman a los pensamientos que no quieren descifrar? ¿que prefieren evitar? No sé qué es sentir.

Por supuesto no lo sabes, ni lo sabrás. Es por eso y mucho más que me siento más humano que nunca.





2 mar. 2010

Cadena


Mire esa cadena oxidada y todos sus eslabones, imagine que cada uno es la imagen mental de un rostro, pensado por otro, y así sucesivamente.

Una cadena de amores y desamores, de sentimientos desbordados y algunos olvidados. Continuo es lo que vibra entre el reposo, el movimiento atrae todo.

Ya no recuerdo...





Ya no recuerdo cómo escribir tu nombre
Sólo sé que lleva una hache en algún lugar
Pero si la hache es tan muda como tú, hombre
¿Por qué la tengo aquí en mente sin subestimar?.

El que le sigue es tan simple como el mío
Aunque el tuyo vale tanto como una moneda de tres pesos
Imagina de qué te hablo, ni siquiera esa denominación se ha oído
Y si te digo el valor del mío, envidiarás portarlo como sólo yo he podido.

No es que quiera escribir tu nombre, sólo se entremetió en mi consciente
Con sus letras en desorden para que en él mi atención centre
Aclaro mi aversión hacia los juegos de palabras que de ti provienen
Los he resuelto todos, me aburren como sólo aburre lo que ya se conoce.

Te condeno a recordar cómo escribir mi nombre por siempre
Porque mi tinta indeleble cayó en tus ropas ceñidas desde el primer instante
Elige de entre éstas dos opciones: puedes padecer o puedes gozar mi nombre
Si en un infortunio de la vida fuese tú, me quedaría con ambos, lo que excita y lo que duele.