6 ene. 2011

Espera, del verbo Espiral.




Cada palabra que salía de su boca era un caracol. Cogí cada uno de ellos y escuché las distintas notas que el mar puede alcanzar. Escuché sirenas y tritones. Sopranos y tenores.

*
Soprano de cuerpo salado, te escurres en mis oídos,
Sirena del Presente, nada hacia el arrecife donde te espero cada luna.

Tenor de labios dulces, me besas con tu canto.
Tritón del Recuerdo, guíame con tu tridente de luz.

*

Esos caracoles jamás serán fósiles, los conservaré en mi buró para escuchar el mar cada vez que quiera recordar su voz.

1 comentario:

El viajero dijo...

Voces, miradas, caricias, recuerdos infinitos del mal o bien, pero siempre que se quiere revivir ahí estarán, toma tus caracolas y revive el éxtasis que provoco mi corazón al decir "Te amo" tomar tu mano y hundirnos en el mar de los sentimientos