24 feb. 2009

Sólo un pedazo


©José Carlos Gómez


No te llevaste mi vida entera entre tus pies, a pesar de tu puta prisa. Sin embargo te llevaste un pedazo de ella. Ya sé que no me lo devolverás, ni aunque te lo pida, ni aunque no lo quieras. Es mejor así al final. Yo también tengo un trozo de la tuya y eso no me hace sentir mal, pero tampoco me hace sentir mejor.


No me importa saber cómo lo tratas o cómo lo tratarás. Porque estás lejos y no veo lo que haces con él. Imagino que, durante tu día, le dejas en tu casa con la puerta principal abierta para que se escape. Siempre supe que tu pecado es ignorar, jamás se escapará. Y cada que vuelvas a tu hogar, te recuestes en tu cama y cierres los ojos, ahí estará ese pedazo de mi vida a través del cual puedo llegar a ti sin otro motivo que no sea el manipular tus sueños.


No espero que entiendas porque hace tiempo dejé de esperar, y hace tiempo también que sé lo incapaz que eres para entender. Odio haber tenido la razón, porque cada paso que da el razonamiento es una ilusión pisoteada. Y esa ilusión en particular era tan bella como para haber muerto de tal trágica manera. Yo sí entiendo.


Ahora, ¿ibas retrasado a tu destino? O por qué apresuraste tu andar. Cuando en un principio te mostrabas sereno y tranquilo, justo como yo camino. Para después comenzar a correr, me cogiste de la mano y me obligaste a seguir tu apresurado paso, ¿y cuál era el desenlace predecible? Mi caída.


Al parecer tú no tropezaste ni caíste, aún cuando ibas descalzo. ¿Es eso lo que quieres que todos crean? Que corriste descalzo y llegaste a donde tenías que llegar sin un solo raspón. Está bien. A mí no puedes engañarme, porque yo fui parte de esa carrera, y recuerdo haberte ofrecido mis alas para llevarte a un lugar mejor en las alturas, pero no. Preferiste caminar, después huiste. Decidí acompañarte, estar a tu nivel terrenal para evitarte algún percance, y quien resultó lastimado fui yo. Debe ser normal, estaba tan acostumbrado a simplemente volar.


Considero inútil alimentar el trozo de tu vida que tengo, sin embargo continúo haciéndolo. Supongo que mi inconsciente no permitirá que algo que se encuentra a mi merced muera de inanición, o de sed, o de amor. Lo alimento con lo único que me sobra: letras, con lo único que me motiva: sueños, y lo único que me hace continuar mi camino: amor. Por tanto puedes estar tranquilo al saber que lo trato bien, si es que te interesa saberlo.


Mientras tanto seguiré llegando a ti a través de ese pedazo de mi vida con el que te quedaste, y tú seguirás llegando a mí a través del tuyo.

4 comentarios:

Sr. Genapple dijo...

No soi quién...
Pero dentro de mis parámetros perceptivos y mis prejuicios cognitivos, creo fielmente que tienes el Don. Eso me agrada.

Demarchelier dijo...

buhuuuuu esta muy weno todo... especialmente el penultimo parrafo... la pregunta es, quien te ha herido muchacho?

Alberto dijo...

Primo nocturno!!!

Ya fue mucho sufrimiento o no, bueno lo dejo a tu sentir...

Yo solo leo y comprendo, pero asi como tienes lineas tan duras, se que dentro existen esas lineas con una luz de alegria eh! Piensalo!

Y ps ese pedazo, sera un pedazo de lo que sea, amor, error, sufrimiento, pero sea lo que sea, formo y formara parte de ti. Y tuvo que ocurrirte para poder tener una nueva vision, mejor llamada madurez.

Saludos

Zucy Pop™ dijo...

Awww que pedregón lanzaste al aigre XD me identifiqué mucho.. snif

asi es la vida de dura aveces, ni qué decir acerca del amor aveces es medio desepcionante eso de creer que aún existe como esa cosa idealizada que quizá tengamos tu y yo... ='( Besos honey